JP. Un caballero antiguo en el bullicioso noveno grado de colegio.
Prof. Edilma Rico
Un joven de color canela, cara redonda y poca estatura. Siempre anda abrazando a las niñas hasta dejarlas casi moradas y empujando a los varones para saber cual es mas fuerte. Algunas veces, realiza los trabajos de clase por motivación interna y otras veces por necesidad externa, para no perder la materia (copiándolos).
Aprendió con “dolor” a no comer en clase por los reporte a coordinación de la profesora.
Ordenado en su cuaderno por su letra pequeña, títulos rojos y contenidos negros. Entrega a tiempo los trabajos de clase para volver a dar abrazos “quita aire” a las niñas y demás.
Una mañana, en clase cuando la profesora entró al salón, notó que ella tenía la cara con una mancha negra. El se levantó de su puesto y le pidió permiso para traerle una toallita y que ella se limpiara la cara. Tanta amabilidad era de cierta forma extraña, pero fue mas allá de esto. Regresó al salón con dos toallitas, una mojada y otra seca. Con ternura le mostró donde estaba la mancha y le sugirió que primero con la toalla húmeda podía ablandar la mancha y con la seca la podía removerla.
La profesar nunca olvidó el detalle, pero entendió al final de la clase por qué un buen motivo transforma a un estudiante bullicioso; en un caballero medieval, cuando él le preguntó a la salida.
- ¿Profe, me puede dar clases adicionales para recuperar el logro perdido de su materia?”.
- ¡ Ah! ..…. – Bendito interés..,. como nos transforma. Pensó ella con resignación.