Artículo del mes
A LA HORA DE ESCRIBIR…… Hoy en día para los niños escribir se ha convertido en un acto tedioso, poco significativo y funcional. Para que en el niño despierte ese interés por la escritura, el maestro y el colegio entran a jugar un papel fundamental. Vienen a ser los creadores para la construcción de ambientes motivadores y significativos donde se abra espacios para la imaginación y la creatividad. Así mismo llevar a los niños a aplicar los conocimientos adquiridos en el proceso de la lectura. Llevar a los niños a la construcción de textos es un largo proceso, pues los chicos crecen y su lenguaje también. En la medida en que la enseñanza recibida en la familia y en la escuela sea una práctica continuada, donde se desarrollen destrezas comunicativas de escuchar, hablar, leer y escribir, los textos logrados serán significativos. El aprendizaje de la construcción del texto escrito se inicia en el colegio, pero su perfeccionamiento se va logrando a través de toda la vida. Estos textos deben estar bien estructurados, ser coherentes, claros y precisos, para que los futuros lectores puedan interpretar el significado que se les quiere trasmitir. Así mismo en el proceso de producción textual surgen interrogantes como ¿Qué es escribir? ¿Cuándo se escribe? ¿Se escribe para alguien? ¿Cómo se aprende a escribir? Las respuestas más obvias serían, escribir es una forma de describir el mundo; se escribe cuando alguien por lo general un maestro lo solicita, que viene siendo el destinatario final, porque es el único que lee el escrito. Y así la escritura queda por fuera de cualquier intención real y pierde su papel protagónico. Escribir para ser leídos no solo por el maestro, implica que el estudiante planee su escrito, piense en la audiencia, revise su texto, pida información, confronte las ideas con otros….en pocas palabras se vuelve más riguroso en la composición escrita. Las interacciones que se hagan entre estudiantes-estudiantes, estudiantes y profesor, servirán para crear nuevos revisores de los escritos, los cuales ayudarán a corregir, aprender, enaltecer los escritos; haciendo evidente las dificultades y fortalezas para el mejoramiento de un proceso que es bastante complejo pero a la vez enriquecedor para toda la vida. “Escribe para trasformar el mundo y hacer realidad la imaginación” LAURA CONSTANZA MARULANDA YEPES |